¿Un mundo sin agua?
¿Un mundo sin agua? Esta es la pregunta que el realizador Udo Maurer nos propone a través de su película documental. Sequías o inundaciones, los “dolores” del agua invaden todo el globo terrestre y tienen un gran impacto en todas la comunidades. Cuando el acceso al agua potable se ha convertido en una lucha cotidiana, el ser humano, forzado a adaptarse al medio ambiente, toma conciencia de algo vital: tener cuidado del agua. Para añadir tu comentario, haz clic aquí.
¿Un mundo sin agua? Esta es la pregunta que el realizador Udo Maurer nos propone a través de su película documental, que va a salir en los cines el 8 de octubre en Francia.
Sequías o inundaciones, los “dolores” del agua invaden todo el globo terrestre y tienen un gran impacto en todas la comunidades. Cuando el acceso al agua potable se ha convertido en una lucha cotidiana, el ser humano, forzado de adaptarse al medio ambiente, toma conciencia de algo vital: tener cuidado del agua.
La película está dividida en tres segmentos. La primera parte, en Bangladesh, donde la subida de las aguas durante el monzón, obliga los habitantes del delta del río Brahmaputra a convertirse en nómadas. La segunda parte trata de la falta del agua y de otro movimiento de población, como en Kazakhstan, al borde de lo que queda del Mar de Aral, convertido ahora en un desierto a causa de la explotación intensiva de los cultivos del algodón.
Finalmente, el ultimo capítulo presenta el agua desde el punto de vista comercial, el recurso más precioso de los habitantes del barrio más grande en las chabolas de Nairobi en Kenya. Es alli donde las personas tienen que caminar diariamente muchos kilómetros para abastecer con agua al barrio. Y ahora la pregunta es: “ ¿Cada hombre tiene el derecho al agua en esta Tierra o es el agua un bien de consumo para quienes tienen dinero?
La película incita a reflexionar sobre ¿cómo vivir en un mundo sin agua? El realizador Udo Maurer desea “mostrar la manera en la que los hombres tienen que gestionar con el cotidiano problema de que que no pensamos más” y añade “para mí, no tenía conciencia de esta realidad, excepto cuando regreso de viaje y que abro el grifo sabiendo que podré beberlo con total tranquilidad.”
Udo Maurer escogió voluntariamente tres países en Asia y África, para contar tres historias alrededor del agua: « pensábamos que el problema del Mar de Aral era inevitable en un documental que aborda el carácter político-económico del agua. Las otras elecciones fueron más difíciles. “
La elección de un país en Occidente no fue posible para el realizador: “Escogió países donde “nuestras soluciones” no funcionarán. ¡Si se invirtiera el mismo dinero en Bangladesh que en los Países Bajos, se podría construir presas y esto cambiaria todo! Pero, desafortunadamente, no hay dinero disponible. Es por esta razón que nos concentramos en estos países para el rodaje. “
El documental, sin comentarios, ofrece imágenes sorprendentes, el hombre se adapta por todos los medios a la falta de agua, o a las inundaciones, así como el techo de una casa en Bangladesh que puede convertirse en un barco…
Esta película ha recibido el apoyo del Film Institut, Filmfonds-Vienne, ORF (Film/Fernseh
Abkommen), Film Fund Luxembourg y Eurimages.
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Los jóvenes de la expedición “Students On Ice” comparten sus experiencias nórdicas
Mariana Hill Cruz, estudiante,
Hoy fue un día muy agitado ya que dejamos la Universidad y viajamos a Iqaluit para embarcarnos en el Embajador Polar.
Después de subir al autobús, viajamos al aeropuerto donde no tuvimos que pasar documentación. Entramos al avión el cuál tardó un poco en despegar ya que no habían empacado la comida. Después, comenzamos el viaje al Ártico.
Todo se veía impresionante, de hecho solo veíamos nubes pero después las nubes se despejaron y comenzamos a ver pequeños puntos blanco en el mar y al descender descubrimos que eran icebergs.
Al salir del avión, no hacia tanto frío como yo esperaba pero aun así hacia frío. Subimos al autobús y viajamos un rato, cuando nos bajamos, nos dieron la bienvenida a Iqaluit; luego fuimos a ver los iceberg y después a las embarcaciones.
Nos fuimos navegando en las lanchas hacia el barco donde nos dieron otra bienvenida y nos explicaron varias reglas de seguridad, luego hicimos un simulacro de qué hacer en una emergencia. Por último fuimos a cenar.
Acabo de ir a ver como se iba el barco; fue increíble verlo zarpar en el anochecer del Ártico. Vimos al barco pasar por el agua mientras sentíamos el viento helado.
Es hora de irme a dormir ya que hemos comenzado el viaje y mañana vendrá algo totalmente nuevo.
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Una cita verde el 30 de junio en París
El próximo 30 de junio Alternative Channel entregará el premio de 8.000 al autor de la obra ganadora en francés. En septiembre tendrá lugar la entrega del mejor vídeo en castellano en Barcelona. Leer más
Un movimiento mundial de rechazo ecológico en contra del agua mineral embotellada esta haciendo meya en los Estados Unidos. Estadísticas al apoyo, se necesitan tres litros de agua para producir un litro de agua mineral. Y sobretodo cada año, se destinan 17 millones de barriles de petróleo a la fabricación de agua embotellada en Estados Unidos. Al final, todo se traduce por una ecuación simple: la energía necesaria para producir, transportar y refrigerar y desechar una botella de plástico equivale a llenarla de petróleo de un cuarto. Estos datos se publicaron el pasado 21 de junio en el periódico suizo Le Temps, que ha calificado de "aberración ecológica" el hecho de beber el agua en botella en países como Suiza o los Estados Unidos, donde la calidad del agua que sale del grifo es equivalente o superior que la que se encuentra en una botella de plástico.
El mito del agua mineral se evapora
Siguiendo el ejemplo de San Francisco, diversas ciudades americanas han prohibido la venta de agua en botella para sus empleados. Esta política ha permitido a San Francisco ahorrar 500.000 dolares al año. Las asociaciones de estudiantes hacen lo mismo en las universidades. Hasta las Iglesias han hecho una llamada a los fieles a evitar, en la medida de lo posible, el agua embotellada, ya que "el agua tiene que ser un bien accesible para todos". Finalmente, en EEUU algunos restaurantes rechazan servir otra agua que la del grifo a sus clientes.
Los principales fabricantes de agua mineral Nestlé, Coca-cola o Pepsi no han tardado a reaccionar a este movimiento en contra del consumo de agua embotellada. Reunidos en la organización International Bottle Association, han lanzado una "campaña nacional de educación sobre el agua mineral" con el objetivo de educar a los clientes políticos y otros periodistas. En este sentido, la periodista americana Elizabeth Royte, (autora del libro Bottlemania, éd. Bloomsbury), afirma que bebemos agua mineral influenciados por fuertes campañas publicitarias lanzadas por los grandes productores. Su producto se ha asociado a la vida sana y moderna.
Cuando el agua del grifo sabe mal...
Dejar de beber agua en botella y abrir el grifo es un gesto muy simple en los Estados Unidos o Suiza. En Francia, una jarra de agua del grifo se sirve gratis en los restaurantes, una medida que invita al cliente a pasarse de la botella de agua. Sin embargo, la calidad y el gusto del agua del grifo es un requisito indispensable para que el boicot al agua embotellada se extienda a países mas secos del Mediterráneo, donde el agua del grifo tiene a menudo gusto de sal. En en algunas zonas de España, renunciar al agua embotellada se convierte en un verdadero suplicio. Normalmente, solo consumen agua del grifo los hogares que no se pueden permitir pagar el agua embotellada. Esta se percibe aun como un producto sano y de calidad. Sin embargo, nuevas medidas para filtrar el agua potable se están popularizando, entre las cuales destaca la jarra filtradora Brita. ¿Cuanto habrá que esperar para que en España consumir agua del grifo se convierta también en un acto moderno y ecologista, en lugar de ser considerado una solución reservada a los pobres?
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