Martes, Julio 29, 2008

Newsletter: Ecoviajeros para el desarollo


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Viajar en un país en desarrollo es una de las mejores maneras de potenciar la economía local de tu destinación turística. Sin embargo, el impacto turístico también puede conllevar la degradación del paisaje y de la cultura local. El comportamiento de los viajeros es la clave para que el turismo se convierta en una oportunidad socioeconómica sostenible para los países del Sur. ¿Tú eres un viajero responsable? Leer más

Lunes, Julio 28, 2008

Ecoviajeros para activar la economía en África

Viajar en un país en desarrollo es una de las mejores maneras de potenciar la economía local de tu destinación turística. Sin embargo, el impacto turístico también puede conllevar la degradación del paisaje y de la cultura local. El comportamiento de los viajeros es la clave para que el turismo se convierta en una oportunidad socioeconómica sostenible para los países del Sur.

Ecoviajeros
¿Tú eres un viajero responsable? El portal internet Ecoviajeros propone un ecotest para evaluar tu nivel de compromiso y de responsabilidad a la hora de viajar a un “territorio frágil” como África. Por ejemplo, a la hora de buscar alojamiento, ¿prefieres los hoteles dirigidos por extranjeros o apuestas por los pequeños establecimientos locales dirigidos comunitariamente, por mujeres o por pequeños emprendedores y también los construidos con materiales ecológicos?

La idea del portal es sensibilizar a los viajeros para reducir su huella ecológica y cultural, es decir, conseguir un impacto positivo en el entorno. Consumir productos locales, utilizar el transporte público en la medida de lo posible y aprender de las culturas locales forma parte del ecodecálogo del viajero responsable.

Es una iniciativa del Instituto Jane Goodall y de Koan Consulting, que propone rutas en Senegal y Cabo Verde. La riqueza de la página web reside en compartir e intercambiar las buenas direcciones y los buenos contactos sobre una ruta. Estos consejos son auténticas perlas para los viajeros que huyen de los viajes organizados. El nombre de un carismático guía local, una lista de alojamientos con precios y su índice de sostenibilidad y también varios consejos prácticos que los viajeros precedentes van aportando para mejorar la ruta. Por ejemplo, entre otros alojamientos, en Oussuye (Senegal), ecoviajeros recomienda l’Auberge du Routard: “Un campamento con ambiente familiar. Pese a estar un poco escondido dentro del pueblo, este campamento impluvium, propiedad del afable Guouho y su familia, permite relajarse y compartir anécdotas con su familia. Dispone de 6 habitaciones dobles con mosquitera. No tiene agua caliente, aire acondicionado ni baños interiores. El precio por habitación es de 5 €. Guouho te propondrá excursiones en piragua, bicicleta o a pie por los alrededores de este tranquilo pueblo de la Casamance. Para llegar, preguntar en el centro de Oussouye. Se tarda unos 10-15 minutos en llegar”.

Los que tengan ganas de comprometerse durante el viaje, tienen la posibilidad de realizar distintas misiones de recogida de datos, de formación, de trabajo físico o de aprendizaje. El propio viajero contribuye de este modo a evitar la degradación natural, evitar el éxodo rural, preservar tradiciones, paliar la pobreza especialmente entre colectivos sensibles como mujeres y jóvenes, y distribuir los beneficios de la actividad económica entre los que trabajan en ella.
Postado por Mariona el 07/28 a las 06:35 AM
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Viernes, Julio 11, 2008

Newsletter: Viaje a Benín


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moto
La primera impresión que tiene el visitante del Norte cuando respira el aire de Cotonú es una oleada densa de caucho chamuscado, rociada por una penetrante fragancia de gasolina. Millares de motos zumbantes subrayan el trazado irregular de la capital comercial de Benín, una de las ciudades más irrespirables del mundo, a causa de la contaminación y del clima húmedo. Rodeado por Nigeria, Togo, Burkina Faso y Níger, Benín es un estado costero y estrecho de África Occidental. Leer más
Postado por Lise el 07/11 a las 09:23 AM
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Jueves, Julio 10, 2008

Benín, víctima del cambio climático

zémidjan
La primera impresión que tiene el visitante del Norte cuando respira el aire de Cotonú es una oleada densa de caucho chamuscado, rociada por una penetrante fragancia de gasolina. Millares de motos zumbantes subrayan el trazado irregular de la capital comercial de Benín, una de las ciudades más irrespirables del mundo, a causa de la contaminación y del clima húmedo. Rodeado por Nigeria, Togo, Burkina Faso y Níger, Benín es un estado costero y estrecho de África Occidental. La mitad de sus 7,5 millones de habitantes vive en la costa.

Solidaridad internacional

Situada bajo el nivel del mar, Cotonú es una de las zonas más vulnerables frente al fenómeno del cambio climático. Ni las europeas Venecia o Amsterdam serán amenazadas por el aumento del nivel del mar, ya que cuentan con los recursos técnicos y económicos para hacer frente al avance del agua. Sin embargo, como indican los expertos de la Organización Meteorológica Mundial, los países que menos contribuyen a la emisión de CO2 son aquellos que se encuentran en una posición más vulnerable frente al cambio climático. Esta paradoja es una de las principales conclusiones del Informe sobre el Desarrollo Humano 2007/2008 elaborado por las Naciones Unidas. Por lo tanto, es urgente que los países del Norte inviertan en transferencia de tecnología para que los más vulnerables se adapten a la variabilidad climática. Se trata, según el organismo internacional, de una cuestión de justicia climática. “Si no reducimos de forma urgente y significativa las emisiones de CO2 en los países del Norte, estamos vulnerando los derechos humanos de las futuras generaciones de los países en desarrollo, que son los que van a padecer más directamente las consecuencias del calentamiento del planeta”, denuncia Marisol Sanjines, de las Naciones Unidas.

Las consecuencias se pueden sentir ya en Benín, donde la estación de lluvias llega cada año un poco mas tarde. En el norte del país, la sequía y las lluvias torrenciales son las principales amenazas que ya han empezado a reducir las cosechas de un país que vive principalmente de la agricultura. En el sur, la erosión del litoral y las inundaciones son los efectos más visibles del cambio climático. Las ciudades se transforman en pantanos durante la estación lluviosa, provocando un riesgo de infecciones sanitarias, en un país donde el índice de malaria es alarmante. El gobierno ha desplazado varias barriadas y declarado “no habitables” algunas regiones que se encuentran en el cauce del agua en caso de lluvia intensa. “Sin embargo, las familias regresan a los terrenos fluviales durante la estación seca”, se lamenta Thomas Bagan, responsable del programa de adaptación al cambio climático del gobierno de Benín. Varios barrios de chabolas han desaparecido durante las inundaciones, más frecuentes a causa del aumento de fenómenos climáticos extremos. Las autoridades denominan a las víctimas “sinistrados”, pero las organizaciones internacionales ya han acuñado el termino de “refugiados climáticos” para designar a las poblaciones obligadas a emigrar a causa de un fenómeno climático extremo.

zémidjan


Yo soy ‘zémidjan’, taxista-moto

Excesivamente poblada, Cotonú no dispone de trasporte público. Una de las salidas profesionales para los miles de jóvenes benineses es, pues, convertirse en zémidjan, taxista en moto. Son millares los motociclistas que circulan con una camisa amarilla. Según datos oficiales, el 95% de las motocicletas de Cotonú son de ocasión y muchas provienen de países asiáticos. No existe ningún sistema de homologación oficial para los vehículos de dos ruedas, responsables de la mayor parte de la contaminación de la ciudad.

gasolina
Además, muchos de ellos llenan sus depósitos en estaciones de servicio informales al borde de la carretera. El gasóleo llega clandestinamente desde Nigeria, a través de un mercado negro muy afincado en la región. El litro de gasolina cuesta 500 francos (70 céntimos de euro) en una estación de servicio oficial y menos de 400 francos en un garito al borde de la carretera. “Esta gasolina no ha seguido los controles de refinamiento y es de mala calidad”, nos cuenta un zémidjan, que constata que el filtro de su moto está siempre sucio. Son muchas las familias que viven de la venta informal de gasolina, razón por la cual el Estado considera “muy difícil perseguir los vendedores ambulantes, ya que se trata de una “cuestión social”. Según la ministra de medio ambiente, Juliette Biao Koudenoukpo, el reto es “ofrecer una alternativa a todos estos jóvenes” que ladean las carreteras del país, poniendo en peligro sus vidas en caso de accidente.

benin
“Es el modo de transporte más rápido”, asegura una clienta que negocia el precio de su trayecto en taxi-moto con Sébastien Dira, un zémidjan de Cotonú. Finalmente ella, su bebé y su compra viajan por 100 francos CFA (15 céntimos de euros). El numero de pasajeros puede ir de uno a..., el máximo que soporte el vehículo. Prácticamente nadie lleva casco en Cotonú. Al borde de la carretera, un hombre los vende por 15.000 francos CFA, un precio inabordable para los zémidjan. Al cabo del día, Sébastien Dira, gana entre 4.000 i 5.000 francos (entre 6 y 7,5 euros y), si “la jornada ha sido buena”. De esta cantidad, hay que restar la gasolina y los 2.000 francos diarios que paga para alquilar la motocicleta.

“Cada mañana, rezo antes de salir a trabajar. Empiezo a las 7h, paramos a la una para comer y luego seguimos hasta que anochece”. En lugar de un casco, Sébastien se pone una gorra para protegerse del sol. “Es un oficio muy duro, y ahora todavía más con el aumento del precio de la gasolina. Por la noche, me pican los ojos y me duele todo el cuerpo, sobre todo la espalda. Mi idea es trabajar una temporada de zémidjan, el tiempo necesario para ahorrar y abrir un restaurante. Mi oficio es cocinero.”

Son las seis de la tarde, hora punta. Los zémidjan surcan la ciudad, serpenteando peatones, coches acatarrados, y vendedores ambulantes. Una bandeja florida de piñas se pasea cansinamente entre la multitud. Una humareda de brasa inunda la vuelta de la esquina, donde un vendedor de tez brillante propone una porción de pollo raquítico por 400 francos.

Créditos fotográficos: Samuel Rogríguez
Este reportaje ha sido posible gracias al programa Media21 sobre el cambio climático.

Postado por Mariona el 07/10 a las 10:17 AM
Cambio climáticoCO2Desarrollo sostenibleSequía
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