Lunes, Febrero 18, 2008

Más energía eólica no es menos CO2

Los países que más invierten en energía eólica mantienen un alto índice de emisiones de CO2, según un estudio publicado en Francia. La Federación Environnement Durable ha comparado la evolución de las emisiones de CO2 en distintos países europeos. Lógicamente, puesto que los molinos de viento no emiten CO2, los países con un mayor parque eólico deberían presentar un balance de carbono favorable.

El estudio demuestra lo contrario. Alemania, a pesar de tener un parque eólico de más de 18 000 MW, ha aumentado sus emisiones de 1,2% entre 2000 y 2005. España ha aumentado de 10,4% sus emisiones. M. Lefranc, autor del estudio, explica en Le Monde que el aumento de emisiones se debe a la expansión económica que España ha protagonizado en los últimos anos.

Pero estos datos plantean una interrogación inquietante:
¿En qué medida la energía eólica puede reducir las emisiones de CO2? Está claro que sin una política de ahorro de energía y, la eólica no representa por si sola la panacea para cubrir una demanda de electricidad en aumento.
Postado por Mariona el 02/18 a las 12:44 PM
Cambio climáticoCO2Desarrollo sostenibleEnergías renovables
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Martes, Febrero 12, 2008

Technocrati nos examina… ¡A jugar!

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Postado por Mariona el 02/12 a las 03:15 PM

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Un poema audiovisual contra el cambio climático


« La Tierra es bonita. Es un placer vivir aquí. Pero está enferma. Y yo no puedo quedarme así. ¡Tengo que hacer algo ya! ». Com esta reflexión simple y directa, Sophie, se plantea mil y una soluciones a su alcance para salvar el planeta. Lejos de compadecerse en catastrofismos improductivos, la protagonista de esta película se propone salvar la Tierra con imaginación y un sentido de la realidad muy particular. En medio de su despliegue de ideas y propuestas, Sophie observa el planeta y contempla su belleza, así como las incoherencias de la condición humana.

Sophie y el Cambio Climático se enmarca dentro de la carrera experimental del autor Joan Jiménez, creativo postdigital con más de diez años de especialización en proyectos audiovisuales e interactivos. Lejos de las lecciones de ecología o las proclamas políticas y moralizantes, Joan Jiménez ofrece una reflexión personal de una calidad visual destacable. Lo más admirable del trabajo de Joan Jiménez son los recursos limitados con los que ha hecho esta obra de arte: todo hecho en casa, con un croma, sus máquinas para efectos... hasta la música ha salido de sus dedos y neuronas.

De este modo, los 52 minutos de película se dividen en secuencias alternativas de acción, humor y contemplación inferiores a los dos minutos, creando un nuevo y dinámico formato narrativo. El director, Joan Jiménez, se inspira en el lenguaje del zapping y del 'random' que permiten al espectador 'engancharse' al argumento en cualquier momento, sin perder el hilo conductor de la historia.
Postado por Mariona el 02/12 a las 01:06 PM
Cambio climáticoDesarrollo sostenible
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Verde que te quiero verde


Las empresas se han dado cuenta de la necesidad de actuar y comunicar sobre sus acciones de reducción de emisiones de CO2. Los principales contaminantes del planeta tienen un departamento de desarrollo sostenible. El problema reside hoy en verificar que detrás de los discursos haya una verdadera acción medioambiental. Porque ya se sabe que ahora que se acerca San Valentín, todos se apuntan al lema "verde que te quiero verde".

Existe un término para designar el lavado de imagen que algunas empresas aplican en sus estrategias de marketing. Es lo que en inglés se conoce como greenwashing, o lo que es lo mismo, hacer un uso abusivo y fraudulento de argumentos ecológicos en las campañas publicitarias eco-friendly de ciertos productos claramente contaminantes. Fue la revista americana Mother Jones quién encuñó el término greenwashing en 1990. En diciembre de 2007, la empresa de marketing ambiental TerraChoice publicó un estudio titulado “Los seis pecados del greenwashing”, donde revelaba que el 99% de los 1.018 productos de consumo doméstico analizados correspondían a la definición de greenwashing. Según este estudio, los “Seis pecados de greenwashing” son:

1. El pecado de sacrificar una cosa por la otra: Abandonar una visión global, por ejemplo, algunas marcas de papel afirman que los árboles vienen de una plantación sostenible, pero no mencionan el impacto del proceso de elaboración del papel o su transporte. Hacer énfasis en un sólo aspecto de la cadena medioambiental a menudo conduce a ocultar otros aspectos menos laudables del proceso de fabricación y comercialización.

2. El pecado de la ausencia de pruebas. No aportar certificados procedentes de terceras entidades acreditadas, páginas web, teléfonos de atención personalizada.

3. El pecado de la vaguedad e imprecisión en las informaciones. Muchas etiquetas están completamente vacías de significado. Algunos ejemplos de esta moda del etiquetaje verde y sin sentido: como “eco”, “sin sustancias químicas”, “no tóxico”, “natural”, “environmentally-friendly” o “earth-friendly.”

4.El pecado de la irrelevancia: Que un producto concreto no contenga CFC (clorofluorocarburos) perjudiciales para la capa de ozono puede no tener nada de excepcional ni de anormal. ¡No te dejes impresionar por la etiqueta “Sin CFC”! Pregúntate si esta afirmación es importante y relevante para este tipo de producto y compáralo con la competencia.

5. El pecado de mentir: certificados verdes inexistentes o fraudulentos. Afortunadamente, los certificadores oficiales contienen listas públicas de productos certificados y avisos de productos fraudulentos: EcoLogoCM, Chlorine Free Products Association (CFPA), Forest Stewardship Council (FSC), Green Guard, Green Sea.

6. El pecado del mal menor: Intentar adosar una actitud “verde” a los consumidores de un producto que tiene un dudoso beneficio medioambiental, como por ejemplo el tabaco orgánico o los pesticidas ecológicos.

La prudencia se impone pues a la hora de otorgar la etiqueta verde a las empresas. Sin embargo, en Alternative Channel insistimos en invitar a las empresas a implicarse en el debate sobre desarrollo sostenible y a publicar los vídeos de sus acciones medioambientales. Creemos que no podemos abordar este tema sin involucrar al sector privado, ya que la actividad empresarial es una de las principales causas del calentamiento global. En lugar de diabolizar y dar un portazo a las empresas contaminantes, es necesario buscar alternativas sostenibles de crecimiento. Es obvio, también, que hay que crear mecanismos de control para verificar que las declaraciones de intención se cumplan realmente.

Hay que confrontar al sector privado a la pregunta: ¿Y tú, qué haces tú para luchar contra el cambio climático?

Créditos fotográficos: Onika Simon/Flickr
Postado por Mariona el 02/12 a las 11:01 AM
Cambio climáticoDesarrollo sostenibleGreenwashing
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